Teoría ninja.¿Cómo saber si tu hijo es ninja?

3/Febrero/2006

Una de las preguntas que más veces nos han hecho durante la infancia ha sido “¿Qué quieres ser de mayor?“. Yo siempre lo tuve claro: “En primer lugar, quiero ser GRANDE y después…”. Y después enumeraba un par de profesiones dignas. Otros niños, como Torrebruno, empezaban directamente a enumerar profesiones pasando por alto ese detalle y así les ha ido.

De pequeño quise ser ninja. Los ninjas tienen un don especial para, si la ocasión lo requiere, pegar collejas sin ser vistos. Actúan de forma elegante y discreta y su arma más valiosa es el sigilo y el subterfugio. Así pues, siempre que un ninja se enfrenta al peligro lo hace valiéndose de sus cualidades; se da media vuelta y se va muy despacito y en silencio.

Muchos niños de mi clase también querían ser ninjas. Otros, como Jacobo, no sabían muy bien lo que querían.

- Mamá, yo de mayor quiero estudiar  también Artes Marciales, como la prima. Y quiero ser ninja.
- Tu prima estudia Bellas Artes y te lo he dicho cuarenta veces: se dice ninfa, Jacobo, NINFA !!! Y quítate los tacones que acabo de encerar el parqué !!!.

Ser ninja es duro. Se requiere autocontrol, disciplina, saber vestirse sólo y seguir a pies juntillas una serie finita de reglas ineludibles por todo ninja que se precie.

LOS 5 PRECEPTOS DEL CÓDIGO NINJA.

1. Hay que vestir de negro.

Es sencillamente una cuestión de sentido común. El negro combina con todo y es el color que menos se ensucia.

2. No se puede llevar reloj ni teléfono móvil.

Esta premisa puede resultar muy curiosa a priori. ¿Para qué puede necesitar un ninja un reloj? Efectivamente, para saber la hora. Pero ¿para qué necesita un ninja saber la hora? Para nada. De hecho, si tu le preguntas a un ninja cualquiera “¿qué hora es?” inmediatamente te responderá “Ni lo sé, ni me importa.”

No llevar teléfono móvil es una premisa interna bastante reciente, que se tomó como medida preventiva tras la muerte de un ninja al que le sonó el teléfono móvil en un momento crucial. Lo cierto es que pagó un precio muy alto por no haber apagado el teléfono móvil antes de entrar al cine. Hay gente que no tiene sentido alguno de la medida.

3. No se pueden llevar ni bolso ni tacones.

Es una cuestión de dignidad. A los ninjas no les agrada un pelo que les confundan con otro grupo igualmente sigiloso aunque mucho más letal y temible por no seguir ningún código de honor, ni tener miramiento alguno ni criterio. Los ninjas no disfrutan haciendo su trabajo, como sí lo hace este grupo. Los ninjas tienen familia e hijos a los que mantener, de algo tienen que vivir.

4. Tener autocontrol suficiente como para permanecer inalterable ante lo inesperado.

Si te arrojan desde lo alto una tinaja de aceite hirviendo tienes que permanecer en silencio y quieto. A priori puede parecer mucho más difícil permanecer en silencio que quedarse inmóvil. Sin embargo, lo cierto es que es mucho más angustioso no poderse mover y mirar hacia arriba para ver quién ha sido el hijoputa que te ha tirado aceite hirviendo!. En cualquier caso, si pudieras moverte y mirarle sería igualmente angustioso no poder decirle educadamente: “Hombre, por favor, pon un poco de cuidado que el aceite hirviendo quema!!”.

5. Tener mucho sentido del humor.

Los ninjas tienen un sentido del humor muy desarrollado. Es cierto. Pueden reírse a kilómetros de distancia o intuir el final de los chistes.

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Ahora que ya sabemos cómo es un ninja, muchos padres se habrán hecho esta pregunta.

¿CÓMO SABER SI TU HIJO ES UN NINJA?

■ La primera forma de saber si tu hijo es ninja es preguntándoselo directamente. Hay varias formas posibles de hacerlo. Yo optaría por hacerlo en un idioma que entienda el niño y mirándole a los ojos.

- Hijo mío, ¿eres ninja?

Si el niño se da media vuelta y se va muy despacito y en silencio,  entonces no hay duda, tu hijo es un ninja. No obstante, puede ocurrir que responda: “No,  ¿y tú?”. Llegados a este punto puedes hacer dos cosas.

1. Decirle la verdad al chiquillo y admitir que no eres un ninja.

2. Darte media vuelta e irte muy despacito y en silencio. Esto desconcertará al chaval y podrás reírte un buen rato a su costa.

■ Otra de las pruebas más efectivas que hay consiste en esperar a que el niño esté dormido. Para saber si un niño está dormido basta con entrar silenciosamente en la habitación con una enorme caja vacía de cartón envuelta en papel de regalo. Si el niño se incorpora rápidamente y con una amplia sonrisa pregunta ilusionado “¿Es para mi?” es que aún estaba despierto. Si en su lugar no dice nada, lo más probable es que esté dormido o que, sencillamente, no esté. 

Una vez hayamos comprobado que esté, y además dormido, nos acercaremos sigilosamente con cuidado de no despertarlo hasta la cama y una vez allí le dejaremos caer sobre la cara una cucharadita sopera de aceite hirviendo. 

Si es un auténtico ninja lo sabremos al instante porque, siguiendo el precepto número 4 del código ninja, no emitirá sonido alguno ni se girará para ver quién ha sido. A lo sumo abrirá mucho los ojos, se le dilatarán  las pupilas y tensará mínimamente, casi de forma imperceptible, la mandíbula.

Si no es un ninja puede que se despierte de mal humor, ignorando por completo el precepto número 5 del código ninja.

QUÉ HACER SI TU HIJO NO ES UN NINJA.

■ En primer lugar, si no lo estaba ya, apuntarlo a un colegio y que aprenda a leer y a escribir como mínimo. La educación, además de ser necesaria, es obligatoria en nuestro país hasta los dieciséis años.

■ En segundo lugar, no hay que animarle a que se haga ninja. Mucho menos si tu hijo tiene más de treinta años. Y muchísimo menos que lo haga en público y a rostro descubierto.

Este video pone de manifiesto el segundo consejo. Además, gracias a él, podemos comprender por qué es tan importante para un ninja llevar las armas atadas a la espalda mientras se realizan acrobacias. Las manos sirven para muchas cosas, incluso, pueden llegar a utilizarse para protegerse la cara ante el riesgo inminente de beso con lengua al pavimento.

En cualquier caso este tipo no es un ninja. Si lo fuera, después de la fallida voltereta se habría dado media vuelta y se habría ido muy despacito y en silencio. No habría tratado de ponerse de pie y continuar como si nada con su exhibición…


Juegos estúpidos (I).

11/Noviembre/2005

¿Cuál es tú juego de estrategia favorito? ¿La Oca? Posiblemente lo sea, pero ¿has probado alguna vez a jugar al Juego de La Oca completamente en silencio? Yo sí. Nadie puede decir absolutamente nada hasta que se termine la partida. Puede parecer estúpido, porque en efecto lo es, pero la cosa se complica si, por ejemplo,  al jugador de tu derecha le da un ataque al corazón en plena partida.  Llamar al 061 y comunicarse por señas es algo extremadamente divertido, sobre todo cuando el tiempo corre en contra de tu mejor amigo.

Hace algunos años observé que, hasta la aparición de “Hundir la Flota con Voz“,  la única manera de tener un juego realmente estúpido era tenerlos todos. Paradójico, ¿verdad? Así surgió el primer Juego Estúpido: Juegos Reunidos. Una colección de más de 100 juegos de mesa que servían exclusivamente para jugar al parchís y a la oca. Tiene gracia, ¿verdad?. Y sólo costaba diez mil pesetas. Eso ya no hace tanta gracia. Fue así como se me ocurrió la idea de sacar al mercado una colección de Juegos Estúpidos individuales.

Y es que en TFA Juegos, la empresa que apostó por mi (y perdió), siempre hemos creído que la diversión no ha de tener límites, como la estupidez.

Si ve que su hijo está sentado delante del televisor y de repente grita: ¡ME LO PIDO!, no se preocupe. Aún está a tiempo de hacer algo. A continuación les ofrezco un catálogo de Juegos Estúpidos de verdad, y no lo que encontraréis en la publicidad de vuestro correo o en los anuncios televisivos los próximos días.

Ajedrez Republicano
¿Por qué se tiene que acabar la partida si muere el rey? Con el Ajedrez Republicano se acabó esa problemática. Ahora puedes jugar cuanto te dé la gana. Pásate horas y horas jugando al ajedrez tranquilamente, sin la tensión y la angustia de saber que en cuanto maten al rey se acabó la partida.

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PSP Transparente
Si creías que lo has visto todo, te equivocas. La nueva PSP no la vas a ver porque es completamente transparente. Con gráficos mejorados y muy superiores a los de la PSP Opaca (aunque no lo veas, créelo y presume de ello). Descubre nuevas sensaciones y pon al límite todos tus sentidos (menos el de la vista, que no te servirá para nada, y el sentido común). Si se agota  la batería no pasa nada, puedes jugar a dejar la consola en un sitio y que tus colegas la busquen (Friofrío, Calientecaliente).

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Papá, si no tienes dinero para comprarle la PSP a tu hijo, regálale la caja vacía de la PSP Transparente (disponible por sólo 28’99€). El chaval va a quedar contentísimo. No va a notar la diferencia; tu bolsillo sí. Cada vez que veas que se aburre o baje su autoestima porque sus compañeros en clase se ríen de él, regálale una caja vacía pequeñita… y dile que es el último juego que ha salido.

Magia Borrás
Sorprende a tus amigos y deja a las chavalas de tu clase con la boca abierta. Coge un lápiz cualquiera. Entrégaselo a tus amigos y pídeles que comprueben que se trata de un lápiz normal y corriente. Acto seguido, sobre un folio, escribe o dibuja algo con dicho lápiz.  Date la vuelta con el folio y recita las palabras mágicas (si lo haces en latín ten cuidado con las declinaciones) y mientras tanto usa la goma de Borrás para borrar todo lo escrito. ¡Tachán! ¡Nada por aquí, nada por allí !  nananienonanienooo

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Quien es quien chino.
“¿Tiene ojos rasgados? ¿Tiene el pelo negro? ¿Tiene cara triste?” Acierta quién es quién (si tienes huevos) y serás el campeón mundial. Tírate horas y horas, y minutos y minutos,  de diversión desenfrenada jugando a este juego interminable e imposible.

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Parchís sin fichas
Ahora podrás jugar al parchís de memoria. Efectivamente. Juega al rey de los juegos de mesa sin fichas. Tendrás que memorizar la posición de tus propias fichas y las de tus contrincantes. Si la ficha de un jugador cae en una casilla ocupada por una ficha tuya, reza para que no recuerde que ahí había una ficha tuya y te coma!. ¡¡Disimula !!.

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Olvídate de “¡Me pido las rojas! Vaya, falta una ficha… bueno, jugaré con las verdes”. Con el parchís sin fichas se acabaron los problemas. Juega con tu color favorito siempre!!!.

Monopoli sin dinero
¿Acaso el dinero da la felicidad? Juega con tus amigos y pásatelo en grande realzando valores como la amistad, el compañerismo o la picaresca. No podréis comprar casas porque no tenéis dinero (como en la vida real) así que tendréis que ocupar las que ya hubiera (mejor si son hoteles). Luego, de buen rollo, pintáis las calles con colores, hacéis malabares y extendéis vuestra felicidad por todo el tablero.  Siéntete un verdadero oKupa y usa tu imaginación para poder vivir en una casa sin tener un duro.

Tragacubos
Juega al fantástico juego de los hipopótamos tragones. El que más cubitos se coma ganará. Recuerda que los cubos no se pueden tocar. Dale muy rápido y con mucha fuerza a tu hipopótamo para que abra la boca y así tendrás más posibilidades de que tu hipopótamo muera antes de cansancio o a hostias que de inanición, que es una muerte extremadamente dura para un hipopótamo tragón.

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Chincheando sin pilas
¡Es la hora de cazar chinches! Tu cama está llena de chinches inmóviles. Tendrás que coger el mayor número de chinches con las pinzas coge-chinches si quieres ser el ganador, pero ¡ojo!: si están todas quietas será por algo. ¿No te sorprende que las chinches estén todas quietas y sean además de colores chillones? No te fíes y elabora tu propia estrategia para atrapar el mayor número de chinches. 

El juego de mesa de El Escondite
El tradicional juego del Escondite ahora en su versión juego de mesa. Esconde tu ficha en el tablero lo mejor que puedas y procura que no te pillen!! Si la quedas tendrás que contar desde 30 hasta “¡Ya! Quien no se haya escondido tiempo ha tenido” y tendrás que encontrar en el tablero las fichas de tus oponentes. Nunca gana nadie (como en el juego original del escondite), con lo que podrás pasar horas y horas de diversión sin interrupciones hasta que os aburráis.

Incluye dado (que también se esconde y desaparece; y aparece al cabo de dos o tres años junto con un diente de leche de tu hermana, una moneda de cinco duros de Franco y un tornillo oxidado, en una cajita recuerdo de Almuñecar que hay en el mueble del salón y que nadie sabe exactamente de dónde salió).

-Foto no disponible. No ha habido forma de encontrar el juego-

Dominó en braille
Todo un reto. Todas las fichas completamente blancas con los números en braille. Está muy bien para vacilar con los colegas. Una vez que te has viciado puedes montarte en un ascensor y pulsar el botón de la planta deseada con los ojos cerrados!!.

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Number Scrabble
El Juego de los Números Cruzados. ¡Cada número cuenta! Desafía a tus oponentes y forma el número más largo: el número PI con tres decimales, el número de teléfono del equipo A, la edad actual de Heidi… . Si consigues formar un número de nueve cifras (por ejemplo, el número de estrellas que se pueden ver en el cielo en una noche despejada, o en un día oscuro) harás un Number Scrabble. 

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Simon Memento
Llega la versión minimalista de Simon: el juego para los niños Mementos. Dispone de un único pulsador de un único color. Memoriza la secuencia más larga que puedas, pero ¡ojo! no te equivoques o tendrás que empezar de nuevo!!! 

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Cuatro modelos disponibles: Memento Versión Amarillo, Memento Versión Azul, Memento Versión Rojo y Memento Versión Verde. ¡Colecciónalos!

Y ahora decidme, ¿QUÉ OS VAIS A PEDIR POR REYES?

PD: entre todas las respuestas sortearemos un fabuloso y divertido "Tozudo sin silla de montar". 

 (si tienes lo que hay que tener, cuélgale algo al caballo).
 

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Teoría de Frases Enanas(I): Rápido, que se van las vitaminas!

5/Octubre/2005

Frases Enanas (I): Rápido, que se van las vitaminas.
Me fui a la cama con 38 grados, afortunadamente. Con siete más, 45 grados, tendría que haber dormido sentado con las piernas rectas. Fiebre. Una gripe común y una sonrisa: al día siguiente no iría al colegio. Doble sonrisa: olvidé la mochila con los cuadernos y la tarea de sociales y naturales en el colegio.

Aquella noche cené un plato de arroz blanco. Mientras cenaba pensaba que era un nombre de plato muy ingenioso, tanto como llamarle a otro “lechuga verde“. Después de cenar mi padre me entregó una caja. Era un regalo a modo de vacuna anímica. Su interior contenía un increíble inodoro, o retrete, que se transformaba en Robot. Me quedé mirándolo y me toqué la frente (efectivamente, tenía fiebre). Mi padre al ver mi reacción, sonrió y me dijo: “¡Es Optimus Prime!”. Le devolví la sonrisa y asentí con la cabeza (por no desilusionarlo más que nada). Realmente no se trataba de Optimus Prime pero me cayó simpático. Lo bauticé como Robotrete.

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Comienza un nuevo día. Tu madre te prepara un zumo de naranja. “Tómatelo!”, te dice. Te lo deja encima de la mesa y se pone a hacer sus cosas.

Tú estás jugando tranquilamente con Robotrete. El mundo (entendiendo por mundo la mesa) está seriamente amenazado por una nave nodriza con forma de tarrina de Tulipán. De repente, de la nave surge una plataforma con mecanismo neumático (a juzgar por la onomatopeya vocal) que podría parecer un cuchillo de Nocilla, porque en efecto lo es, pero se trata de la pasarela por la que descenderán las hordas de robots intergalácticos dispuestos a conquistar el mundo. La supervivencia de la especie humana y la del propio desayuno están en juego. Robotrete actúa sin mayor dilación: ¡¡Zuruños fuera!! ¡¡Rayos cisterna!! y de repente ¡ZAASS!. Te cae una colleja a la altura del cerebelo y del sopapo besas la mesa. A continuación la mítica Frase Enana nº 1:

Haz el favor de tomarte el zumo de una vez. ¡¡Rápido, que se le van las vitaminas!!
-  ….
- ¡¡¡ Y deja de hacer el tonto !!!

¿Adónde se van las vitaminas? Me preguntaba. ¿Acaso se evaporan y quedan en el aire en suspensión? ¿Qué tiene eso de malo? De acuerdo que el zumo sea para mí, y también las vitaminas, pero a lo mejor pasa otro niño junto a mi casa en ese momento e inhala esas mismas vitaminas que se fueron de mi zumo y se salva ese año de la gripe.

Esto demuestra que las madres quieren lo mejor únicamente para sus propios hijos. Importa un bledo si el hijo de la vecina también coge la gripe. Lo importante es que las vitaminas del zumo de tu hijo sean para tu hijo.

A los pocos años, estaría al mando de un ambicioso trabajo de investigación pionero en el mundo entero (no sé si también en el Universo). Durante varios meses, desayunos y meriendas, trabajamos en la determinación de un parámetro del zumo absolutamente desconocido hasta entonces: el CTFv o Coeficiente de Tiempo de Fuga Vitamínico.

El CTFv no es ni más ni menos que el tiempo que tardan en irse las vitaminas de un zumo. Este parámetro nos da una idea de cuánto tiempo podemos tener un zumo servido en un vaso sin que se le vayan las vitaminas.

El resultado fue tan asombroso como desconcertante. Tras medir varias veces el tiempo en experimentos con condiciones de contorno diferentes, llegamos a la conclusión siguiente: ¡¡ El tiempo es variable !!. En efecto, unas veces llueve y otras hace sol, según le dé.

Lo más sorprendente es que el CTFv, coeficiente de tiempo de fuga vitamínico, típico de un zumo de naranja comercial tiene un valor aproximado de 7′143 nanosegundos. Es decir, un valor muy pequeño. Es decir, ¡¡ni de coña te vas a tomar un vaso de zumo de naranja comercial con vitaminas!!.

Sin embargo, el CTFv típico de un zumo de uva, plátano, maracuyá y frutas tropicales del bosque es muy superior, siendo igual o mayor a 20 horas. Es decir, puedes servirte un vaso de zumo, irte a Carrefour, hacer las compras del mes, volver y tú zumo conservará todas las vitaminas que tenía. Otra cosa es que con tantas frutas quedase sitio alguno en el tetrabrick para las vitaminas, pero esa es otra historia.

El hallazgo del CTFv pasó totalmente inadvertido por toda la comunidad científica, ya que los científicos son más de tomar café. No obstante, nosotros lo celebramos por todo lo alto con la fiesta más brutal de nuestras vidas. Un fiestón en toda regla en el que no faltaron los excesos. Jacobo se mareó y todo. Es lo que tiene comerse tres bombones de licor seguidos sin estar acostumbrado. ¡¡Qué risas!!

En la foto, Jacobo y otros tres amigos míos a los cuales no conozco absolutamente de nada. La instantánea recoge el momento álgido de la fiesta, máxima euforia y desenfreno. Está tomada sin avisar, a traición. Lástima que en ese momento me estuvieran mirando los cuatro.

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Después de aquel fiestón no hemos vuelto a tratar el tema de las vitaminas nunca más, pero aún quedan incógnitas por despejar. Los fabricantes de zumos, a lo largo de estos años, han realizado un descomunal esfuerzo en añadir vitaminas, oligoelementos, calcio, hierro, sanchís, estreptococos, biomanes y demás al zumo y se han olvidado completamente del problema primigenio de los zumos: la fuga de vitaminas.

Desde aquí quiero hacer un llamamiento: Científicos de todo el mundo, hagan el favor de concentrar sus esfuerzos (en lugar del zumo) en descubrir la forma de que no se le vayan las vitaminas a los zumos !!!.


Teoría de la evolución: la Mantis Religiosa

4/Octubre/2005

La Mantis Religiosa es un ser vivo que se caracteriza inequívocamente por ser una criatura sumamente atractiva por fuera y multiplicativamente despreciable por dentro.

Físicamente se compone de dos enormes ojos, una única cabeza en ambos ojos y un cuerpo grácil, femenino y fino adherido a la cabeza, no se sabe muy bien cómo, para que ésta no se caiga. También posee extremidades superiores e inferiores, completando así su anatomía y añadiéndole de paso alguna funcionalidad. Como curiosidad cabe destacar que las extremidades superiores abusan de las otras que son inferiores, mofándose y haciendo burlas, lo que hace que las primeras se desarrollen y las segundas se acomplejen y mengüen.

La Mantis Religiosa nace tranquilamente. Este hecho, al principio desconcertaba a muchos estudiosos del bicho. A mi por el contrario siempre me ha parecido algo de lo más normal. Para qué nacer con prisas si tiene toda la vida por delante!!!.

Se cría en un ambiente amable, refinado y armoniosamente hostil, donde va forjando su personalidad. Pasa sus primeros años de vida en entornos religiosos cultivando así su espíritu y ciertos valores que harán que parezca un ser encantador, casi divino. De ahí lo de Religiosa. Luego, una vez que hace la primera comunión y le dan los regalos, pierde automáticamente el interés por todo lo relacionado con la religión.

La Mantis Religiosa, por tanto y en contra de lo que pueda parecer, no es Sor. Sí lo son otras religiosas de verdad mucho más conocidas como Sor Citroën (cuya biografía pasó al cine y fue interpretada por Xsara o Xantia, no recuerdo), Sor Ángela de la Cruz o la mismísima Sor Bona de París, esta última llamada así porque debió de ser una monja que o era muy bona o estaba muy bona. Yo no lo sé, pero personalmente me decantaría por la primera posibilidad: Xsara.

La Mantis Religiosa es una seductora nata (en un mundo repleto de fresas). Es capaz de atraer a un macho que se encuentra a mil kilómetros de distancia o incluso algo menos. Una vez que el macho ha perdido la razón y se ha vuelto totalmente sumiso (eufemismo de ‘estúpidamente ciego y tonto’), la Mantis comienza con su particular ritual del amor que puede durar años o incluso meses. El ritual es completamente silencioso, a no ser que esté sonando música en algún lugar cercano. El macho, totalmente ajeno a lo que se le viene encima y aturdido por la hermosura de la Mantis, piensa ingenuamente que la ha conquistado y da el primer paso, sin saber que será el último.

‘El acto’ dura aproximadamente entre un poquito y nada. Y una vez inseminada, la Mantis Religiosa comienza el verdadero acto. Cariñosamente y mirándole a los ojos (no por educación sino por una cuestión de probabilidad dado que al mirar a una Mantis tienes un 99’9% de estar mirándole a los ojos) le corta la cabeza sin mayor miramiento y se la come. El macho, en respuesta a semejante insolencia, se muere. Pero no muere de muerte natural (aunque cabría pensar que es natural que se muera) sino de sorpresa, por lo inesperado de la acción. Esto es lógico: cuando uno está con su pareja, piensa que la tiene totalmente en el bote y ella se insinúa, lo último que uno espera es que le coman la cabeza (aunque la mayoría, con cierta sonrisilla, siempre piense que eso realmente es lo ideal !!!). No obstante, aunque pueda parecer que el macho sufre, ella también lo pasa mal.

Hecho esto, la Mantis se dará media vuelta. ¿Por qué? Porque al otro lado sigue estando el macho descuartizado y si hay algo que no pueda soportar una Mantis Religiosa es el sufrimiento ajeno. Entonces se marchará por donde ha venido en busca de una nueva víctima, un macho más bueno (es decir, tonto).

Aclaración. Hay una tendencia popular a creer que la Mantis Religiosa mata al macho mientras le hace el amor. Esto es totalmente falso!. La Mantis Religiosa nunca ‘hace el amor’ a un macho, lo que realmente hace es ‘joderlo vivo’. Quizás el error venga de la confusión semántica que pudiera haber entre “joder” y “hacer el amor”. Aunque la diferencia, en el caso de la Mantis Religiosa, va más allá de un simple y ligero matiz sentimental.

Desgraciadamente, la Mantis Religiosa no está en peligro de extinción. Así pues, si veis alguna Mantis Religiosa pisadla con todas vuestras fuerzas o escupidle en los ojos (acertar es muy fácil y aunque no las mate les fastidia muchísimo). En cualquier caso, manteneos alejados de ellas!!!.

En esta foto podemos apreciar una Mantis Religiosa, aunque algo desenfocada.

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Curiosamente, también aparece un insecto en primer plano al que vulgarmente se le conoce con el mismo nombre. No hay que confundir al insecto Mantis Religiosa con su homónima: la verdadera Mantis Religiosa. Aunque se llamen igual hay una diferencia crucial:

El insecto es una criatura totalmente inofensiva para el hombre!.


Teoría de Niños Prodigio.

30/Septiembre/2005

Hoy en día, concretamente a las once a.m. (esto es, antes de la merienda), están de moda cosas como leer al revés libros de Valle-Inclán en busca de palíndromos (y el que diga que no lo hace por moda miente). Pero no hace mucho, unos diez mil millones de segundos, estaban de moda los Niños Prodigio.
 
En los tiempos que corren (con la lengua fuera) ya no están de moda los Niños Prodigio, afortunadamente. Que nadie descorche la botella de cava y que ninguna planta brote de alegría porque las modas, como todos sabemos, son cíclicas. Dentro de poco volverán a invadir el planeta cientos de Niños Prodigio, como ya hicieron en su día Joselito, Marisol o Torrebruno.
 
Hace meses que estudio en profundidad, toda la que me permite lo duro del pavimento, este tipo de fenómenos. Lo hago de forma altruista y sin cobrar ni una peseta porque en su día yo mismo fuí un prototipo de Niño Prodigio, y porque hoy en día la peseta ya no es una moneda de curso legal. Paralelamente he publicado un ensayo científico que ha sido difundido por los más prestigiosos centros (la mayoría penitenciarios) y que contiene multitud de dibujos para colorear así como un interesante estudio sobre Torrebruno,  en el que a través de su propia biografía pongo de manifiesto que no se trataba de un prodigio. Y mucho menos un niño!!. 
 
Queda claro, por tanto, que existe un riesgo de invasión inminente. Y muchos serán los padres que se pregunten cómo saber si su retoño se trata de un Niño Prodigio o no. Para saberlo basta con prestarme un poco de atención y algo de dinero. 

Para poder ser un Niño Prodigio se ha de ser, en primer lugar, un niño. Esto puede parecer obvio y que lo recalque podría ofender a más de uno; pero no será la primera y la última vez que me pase lo que ayer mismo.

- Hola, venía a preguntarle una cosilla porque tenía una inquietud. Éste es mi hijo Paquito y quería saber si se trata de un Niño Prodigio o no.
- ¿Qué edad tiene?
- El mes que viene cumple treinta y cuatro años.
- ¿¿Él sólo?? - me tuve que contener la risa - Verá. Así de entrada le puedo decir que un niño no es. De eso estoy seguro, asúmalo cuanto antes. Y un prodigio… por la cara que tiene me atrevería a decirle que tampoco. Incluso con esa edad lo único prodigioso que puede hacer es una década… Así que no se ilusione.

Una vez que has llevado a tu hijo al médico y ha certificado que aún se trata de un niño, hay dos métodos para saber si se trata de un Niño Prodigio o no.

Método Milton
 
Se hierve agua (recordad que el agua hierve a cien y no a noventa, a noventa grados sólo hierven los ángulos rectos) y se introduce completamente al niño durante diez minutos, en espera de una segunda ebullición. Luego se le saca con mucho cuidado, puede que queme un poco. Si el niño sonríe es que claramente se trata de un niño prodigio. Si no sonríe es que no se trata de un niño prodigio (además de no tener sentido del humor).
 
Este método es muy utilizado en los países desarrollados ya que permite con total garantía saber si el niño es o no es un prodigio. Personalmente no lo recomiendo a menos que sea estrictamente necesario pues tiene un ligero inconveniente: independientemente del resultado, el niño no valdrá para nada después del test.
 
Método por Comparación.
 
Es un método algo más frío que el anterior. Consiste en comparar a tu hijo con otro niño igual de guapo. Acciones cotidianas como “comerse una aceituna sin hueso con la luz apagada” o “dormir sin pestañear y con la boca abierta” servirán para determinar si tu hijo es un prodigio o no comparándolo con el otro niño.
 
En mi caso me compararon con Jacobo, un niño sobre el que escribiré largo y sentado (porque escribir tendido es incómodo) en otra ocasión. Por simple comparación, a todas luces, se vió que yo no era ningún prodigio como niño. Sin embargo, Jacobo dió positivo.
 
Éstas son las únicas imágenes que conservo de Jacobo.

Aunque pueda parecer que de Niño Prodigio no tenga nada, y mucho de lelo, lo cierto es que Jacobo ha sido capaz de arrancar carcajadas a medio mundo. Y eso es prodigioso. 

Los Niños Prodigio de verdad son aquellos que hacen gracia y nos hacen reír.
Los otros son un coñazo!.